Serie Vancouver Storm – Stephanie Archer
Él es el tío bueno y borde del que me colé en el instituto Ahora yo soy su asistente. Y vivo con él.
Después de que mi exnovio hiciera añicos mi sueño de dedicarme a la música, me prometí que nadie, nunca, me rompería el corazón otra vez.
Trabajar de asistente para un jugador de hockey debería ser pan comido, pero nada resulta fácil con Jamie Streicher. No me soporta, es tan intimidantemente guapo como gruñón, y tiene un ego inmenso. Así que no debería resultarme difícil ser profesional con él, incluso si vivimos bajo el mismo techo.
Pero tras su antipatía, Jamie es sorprendentemente dulce y protector. Gracias a él, he recuperado la chispa creativa, vuelvo a escribir canciones y tengo ganas de subirme de nuevo al escenario. Y sí, llevo su camiseta en los partidos y en las fiestas con el equipo y me estoy enamorando de él.
James Streicher podría romperme el corazón, pero quizá estoy dispuesta a correr el riesgo.
La segunda entrega de la serie Vancouver Storm.
¿La mejor manera de vengarme de mi horrible ex? Fingir que estoy saliendo con Rory Miller, su eterno rival, una estrella del hockey profesional y el arrogante jugador al que tutoricé en el instituto.
Este falso amor es divertido y adictivo. Además, a pesar de su apariencia de chico malo, Rory Miller es dulce, gracioso y protector.
Me enseña a patinar y gasta demasiado dinero en mí. Duerme en mi cama, me besa como si fuera real y empiezo a preguntarme si su amor es tan falso como dice.
La tercera entrega de la serie Vancouver Storm.
¿Cuál es la mejor manera de recuperar la confianza en ti misma después de perder el tiempo en una relación con el chico equivocado? Hayden Owens tiene la respuesta. Él es el defensa más atractivo del hockey profesional, mi mejor amigo y ahora también mi cómplice, mi nuevo entrenador sentimental: me va a enseñar cómo comportarme en una cita y me convence para practicar con él.
Al fin y al cabo, somos amigos desde hace años, ¿qué podría pasar? Pues justamente que nuestras lecciones de flirteo y nuestros besos de práctica traspasan los límites de la amistad.
Todo lo que Hayden siempre ha evitado en una relación parece no importarle ahora, y cuando me ve ligando con otros chicos, se pone tan celoso que no puedo evitar preguntarme si esta complicidad no se estará convirtiendo en otra cosa, en algo más.
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